domingo, 19 de febrero de 2017

Mi primera vez

Mi  primera vez

-No puedo negar que sentí  mucho miedo pero la adrenalina es inevitable la sensación  de la piel como hormigas corriendo, queriendo atrapar la última migaja de pan después de un día de campo; me llamo Flor y tengo 23 años, recuerdo antes de llegar a este lugar que la fiesta daba para continuar hasta el amanecer, vestia una pequeña falda morada con un escote agradable que dejada resaltar mis pechos, que mas de uno, dentro de la fiesta le hubiera encantado poner su verga o chupar mis pezones, dos de la mañana me sentía ya cansada pero el fervor de las drogas me hacía sentir única, estada un muchacho alto piel morena de aspecto adinerado unas de mis amigas lo abordo el quería seguir la fiesta en otro lugar estaba dispuesto a pagar lo que fuera solo con tal de sentir más placer, mi amiga se acerca y terminamos en su departamento, pequeño no muy lujoso, la  sala tenía una gran alfombra bastante peluda y un cuadro del puente de san francisco, mi amiga se inca de frente a él le baja el cierre del pantalón y saca su verga y empieza a mamarla arriba y abajo sin parar yo mirada de un lado mientras  aspiraba unos cuantos gramos de cocaína, camine al baño y empecé a escuchar una discusión entre ellos,  después un gran golpe,  un silencio, trate de correr pero estaba bastante drogada vi el cuerpo desangrándose quise ayudar pero no podía ni siquiera hablar, no recuerdo el tiempo que estuve en el baño solo abrí la puerta y la policía ya estaba afuera.  
Humedad eso sentí, frio y desesperación estando en ese cuarto, había otras dos chicas ni una palabra solo nos miramos podía sentir el miedo de ellas, compartía su misma opinión, se abre una puerta y entran dos custodias de aspecto  varonil, una traía un tolete en la mano y la otra una libreta, como era de esperar nos preguntan nuestro nombre y lo demás estaba dentro de la rutina, sabia que mi suerte estaba jodida y fui la primera, entre en un cuarto con regaderas me ordenan desnudarme empecé con la falda, hasta quedar en tanga después mi blusa, cuando ya tenía la idea que todo me pudiera pasar, así fue una de ella se acerca y me dice es tu primera vez, espero que los disfrutes, se para de tras de mí y empieza a tocarme los pechos de una forma grotesca y seguido de eso me besa el cuello arrastrando su lengua hasta llegar a mi oído solo sentía su punta humeda dentro, sus manos tocan mi cintura seguido de bajarme las tangas y su cara queda en mi vagina, me dice que abra mis piernas que no podía creer ver tan bella cosa bien depilada y un rosa perfecto, introduce su lengua dentro mí, no podía creerlo pero lo estaba gozando, mordí mi mano para no gemir tenía miedo que me escuchara y esto se volviera una cacería se levanta me besa con una furia, acaricia mis piernas toma el tolete y empieza a pasarlo por en medio de ellas frutando mi vagina mi respiración empezó hacer más agitada deja caer el tolete e introduce sus dedos dentro de mi vagina podía sentir la humedad  y sus dedos que jugaban dentro mi vagina, lo juro tuve un orgamasmo, al terminar aquella sesión, camine por un pasillo entre a mi celda simplemente salude a mis compañeras me acosté y cerré los ojos.      

                                   

Señor perverso

Noche interrumpida.

Suena mi teléfono celular, es mi esposa, con un tono de voz bastante angustiante, le contesto de un modo preocupado, le digo que si todo está bien y me comenta que nuestra hija a penas de meses está muy grave en el hospital, le pido la dirección del hospital y voy rápidamente con ella, mi mente pensó todo lo peor en el camino, al llegar al hospital ella hablaba con el doctor, afortunadamente no era grave, pero teníamos que estar al pendiente de cualquier reacción de la niña, 10 de la noche y no teníamos noticias, las horas me estresaban sin poder saber nada, camine por el pasillo del hospital hasta llegar a la cafetería, me servirme un poco de café americano, lo que fuera, solo quería tranquilizar mi ansiedad, se acerca mi esposa y me comenta que su hermana está sola en nuestra casa, en ese momento no recordaba su presencia, días atrás llego de vacaciones, bese a mi esposa y me dirigí a casa, abrí la puerta con cuidado no quería despertarla, pero mi sorpresa fue que estaba en la sala esperando cualquier noticia, vestía un short bastante corto que dejada ver el contorno de sus piernas, y su musculo resaltada esas líneas tan perfectas, una blusa ajustada que podía ver como salían sus pechos tan perfectos y redondos, no eran grandes pero bastantes firmes, se levanta del sillón camina hacia a mi, me pregunta como están las cosas en el hospital, yo con una voz bastante ronca le comento que no hay peligro, al escuchar eso se relaja un poco, me da un abrazo, y la sensación de sentir esos pechos tan firmes, me produce una reacción de lujuria, la tomo de la cintura que es tan estrecha, puedo sentir sus costillas alrededor de mi mano, se separa de mi, camina hacia la cocina, sigo tras de ella, puedo ver como su pequeño short se entre mete en sus nalgas, que deja poco a la imaginación, al momento de prender el cerillo por una extraña razón se quema el dedo, deja salir un pequeño grito, me acerco tomo su mano, veo su dedo y lo introduzco en mi boca, su respiración empieza hacer un poco rápida y agitante, la beso con delicadeza por todo su cuello, su olor a jazmín su piel tan suave tan joven, vuelvo a tocar su cintura, la giro de modo que pueda sentir sus pequeñas
nalgas entre mi pene, su respiración cada vez, es más rápida disfruta el momento, mis manos de deslizan por debajo de su blusa para luego sentir sus pechos tan firmes y un pezón tan duro que se entrelazada en mis dedos, la volteo frente a mi, para poderla besar con pasión, bajo mis manos a sus costillas y así poder quitar su blusa, dejando al descubierto sus pechos, para empezar a besar sus duros pezones, la tomo de las piernas y la acuesto en la pequeña mesa de la cocina, beso su ombligo y mi lengua juega en cada centímetro de su piel, bajo mi mano hasta quitar el pequeño short, y detrás de el sus pequeñas pantaletas, tan sutiles e inocentes, dejo al descubierto su Venus, acaricio con suavidad y su respiración empieza hacer mas fuerte, solo puedo deducir que su excitación es imparable, lo disfruta cada momento, se contorsiona en esa pequeña mesa de desayuno, saco mi pene tan erecto y palpitante, dispuesto a descubrir eso mundo jamás explorado, lo introduzco lentamente sintiendo cada espacio húmedo, estrecho, caliente, sus gemidos son agudos, y cada ves que me movía al ritmo de olas sobre su vientre, ella gozada mas, y sus gritos eran fuertes llenos de placer, tomo mi cabeza en dirección de sus pechos, iniciando a besarlos y pasando mi lengua de nuevo por sus pezones, mi movimiento era cada vez más rápido al ritmo de sus gemidos, de repente el unisonó nos llevo a lugar profundo donde el cuerpo y el sudor se vuelve uno solo. al terminar ella se levanto tomo su ropa y dijo – tenemos que llegar al hospital mi hermana pueda estar preocupada.

https://www.youtube.com/watch?v=LCJ2ipUiMZs